El espacio tiene que ser abstracto. Sin ninguna anécdota.
Un Sofá desde el cual se mira la televisión.
Una televisión de la cual solo se ve la luz y se escucha el sonido.
Del departamento solo ha sobrevivido el volumen.
Las paredes no existen. Son materializadas con rayos, como un plano de arquitectura.
Las puertas tampoco existen. Solo quedan las líneas como si el mundo se hubiese trasformado en una abstracción.
Hay dos ventanas. Testigos, de otro mundo, del
exterior. Estas ventanas son dos pantallas, en las cuales pasa el
tiempo (cielos, día y noche).
En este campo mental, están los personajes, en la mitad de un desorden total,
Objetos y más objetos.
El piso y las líneas del plano son blancos.